jueves, 8 de noviembre de 2012

El secreto de sus ojos


Si pudiéramos definir la película "el secreto de sus ojos" se nos queda el proceso de maduración de un idealista que confía ciegamente en la justicia hasta que la realidad le enseña otra cosa, de un joven enamorado que no se decide a actuar frente a su amada por miedo o incertidumbre y que necesita encontrarse con la verdad que esconden esos ojos para poder escribir la letra “A” (refiriéndose al papel que decía "temo")

Espósito es un hombre cansado, No sólo –aunque también- porque tiene más de sesenta años y acaba de jubilarse como empleado jerárquico en un Juzgado Criminal. Está cansado de darle vueltas, en silencio, a un amor sin esperanzas. Está cansado de evocar una historia –un crimen, un culpable, un castigo- que afectó su vida y la de personas a las que quería. Por eso, cansado de su cansancio, decide ponerse en movimiento. Decide escribir y al escribir revive el pasado que se levanta ante sus ojos, se levantan también todos sus fantasmas: sus decisiones, sus confusiones, sus irreparables equivocaciones. Se levanta la pesada piedra de silencio con que ha ocultado todo aquello, durante más de veinte años, no podemos librarnos de la fría presencia de los fantasmas, una vez que los hemos convocado. Y Espósito tendrá que lidiar con esos fantasmas: los del amor, los de la violencia y  los de la muerte.
Espósito comprenderá que narrar el pasado dejará de ser un simple pasatiempo para llenar las horas muertas de sus días. Será el camino estrecho y sinuoso que deberá recorrer para entender y justificar su propia vida, para darle sentido a los años que le queden por vivir, para enfrentarse de una vez por todas a esa mujer de la que, treinta años después, sigue enamorado.
El crimen cometido -sobre el cual se desarrolla esta historia de amor- se muestra de forma cruda y sin censura, lo cual deja en evidencia la realidad del mundo en el cual vive el espectador, el cual -supuestamente- no habitúa imágenes o situaciones de tal calibre. Además de denunciar la violencia humana, queda en evidencia el efecto "puerta giratoria", propio del sistema legal en nuestro país. Los reos que tengan influencias o el "pituto " necesario podrán ser beneficiados por la corte, sin importar la magnitud de su delito.
"La justicia jamás es justa, cuando cae sobre uno"
Al no hacerse justicia frente al caso, el damnificado, es decir, Morales, toma justicia por sus propias manos cometiendo un acto totalmente irracional (el cual de forma personal me perturbo bastante). Para él la pena de muerte era casi un premio ante la vida que él debería comenzar sin su amada esposa. Él sabía que sin ella se le venían años llenos de una profunda nada, por eso quería que Gómez viviera también esa profunda nada, vivir sin un propósito seria el peor castigo, que se pudriera en la cárcel bastaría (...) es por eso que decide secuestrar al Gómez y mantenerlo cautivo durante unos 20 años aproximadamente, solo alimentándolo. Al descubrir semejante acto, Esposito se acerca para ver quién era el reo, mientras este igual se acerca se da cuenta de que es Gómez y este apenas le dice, "convéncelo al menos de que me hable" (...) Con esto nos da a entender de que ya ni siquiera quería ser liberado, el aceptaba su condición, el aceptaba no tener opinión ni derechos, aceptaba estar rebajado a ser menos que un animal, a ser un paracito... "convéncelo de que al menos me hable"

Esta película es la imagen viva, de que todo esta escrito valga la redundancia, de que todo sigue un curso el cual sin importan nuestras decisiones jamás se altera. Se atrasa, pero no deja de pasar. Si Esposito hubiese decidido bien en sus decisiones frente a Irene, si Esposito en ves de escribir temo en aquel papel, hubiese escrito te amo en el presente hubiese estado con ella felizmente casado, jamás habría querido escribir un libro de "detectives" camuflando su desdicha frente a su vida actual y jamás hubiese reabierto artificialmente el caso, jamás se habría descubierto la atrocidad mas grande del despojamiento de la dignidad, de la violación a todos los derechos humanos... Es inevitable pensar que somos víctimas del proceso legal y mayoritariamente de nuestras decisiones.

1 comentario:

  1. Cierto, ésta es una de ésas películas que te hacen reflexionar dos veces antes de continuar, y aún mejor: es una de ésas películas que vale la pena volver a ver.

    Muchas gracias por la visita a mi modesto espacio. Un saludo desde Rancagua.

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